Battle on middle east for Eagle Warriors

ENCUENTRO29.COM




 

Uno de los programas más importantes, considerado emblema de la administración estatal de Jaime Bonilla Valdez, el de Desayunos Escolares retitulado "Alimentando para Aprender", amenaza con echarse a perder…así como la leche, los frijoles, las tortillas y la carne de puerco con garbanzo con las que diariamente atienden a más de 300 mil niños de cientos de escuelas localizadas en las zonas más marginadas de nuestra entidad.

Nacido entre dudas y sospechas, en medio de la opacidad, sin contratos públicos pero adjudicado de manera directa a un par de empresas, el programa se encuentra hoy en el centro de las miradas de la atención pública.

No cabe duda de que, aunque no es nuevo, se trata de un programa noble cuyo principal propósito es alimentar a esos miles de menores que por las condiciones económicas o por falta de tiempo de sus padres, tienen que acudir a la escuela sin haber probado alimento.

De ahí, pues, el nombre de "Alimentando para aprender", seguramente basado en la melodía que popularizó el compositor y cantante mexicano Gerardo Reyes en la que señala, con mucha razón, que "las letras no entran cuando se tiene hambre".

Hay que recordar que en los últimos días se ha generado una polémica por la supuesta mala calidad y pésima presentación de los desayunos, sin dejar de mencionar su aspecto poco agradable y sabor al que los cachanillas no están acostumbrados.

Y cuando advertimos que el programa podría echarse a perder, no significa porque nadie lo desea, que tenga que cerrarse, pero sí, definitivamente, supervisarse, enriquecerse y mejorarse.

Sobre todo, perdonen la insistencia, transparentarse.

Porque a cien días de haberse puesto en marcha el programa en el que se han distribuido más de 8 millones de desayunos calientes, pagados por los bajacalifornianos a través de sus impuestos, todavía es hora de que no sabemos cómo, por qué y cuánto pagará el Estado a las empresas AB Alimentos y MOBA por este servicio.

Los bajacalifornianos todos tienen derecho a saber cómo se asignó, si fue mediante licitación pública, regional, nacional o internacional. Si fue mediante contrato directo, bajo qué condiciones económicas, cuáles son los menús, los compromisos de la empresa encargada de los comedores, a qué costo,

Si es que hubo, el Oficial Mayor Héctor Mares tiene que informar sobre la convocatoria correspondiente tanto para las empresas procesadoras y distribuidoras de alimentos, como de las que prestan el servicio de comedores. ¿Se enteró el Comité de Adquisiciones o simplemente no hubo convocatoria alguna?

Si no hubo convocatoria ¿en base a qué criterios se seleccionó a la empresa AB Alimentos, responsable de preparar y entregar los desayunos, así como de la empresa MOBA, encargada de instalar las cocinas en las escuelas?

Nos han dicho en términos generales que el costo por platillo es de $12.50, de manera que considerando se entregan a 300 mil niños durante 20 días del calendario escolar mensuales, representan alrededor de 75 millones de pesos y en el ciclo completo, de 200 días, estaríamos hablando de alrededor de 750 millones de pesos.

Una cantidad nada despreciable que bien, por obligación legal y moral en un gobierno que basa sus principios en la Cuarta Transformación, merece mayor transparencia.

Pero esa transparencia también debe mostrarse por parte del Secretario de Educación, Catalino Sarabia y de la Secretaria de Bienestar Social, Laura Torres, responsables directos del programa más emblemático, por su nobleza, de la actual administración estatal.

Debemos entender que, por la naturaleza del programa, por su amplitud, seguramente hubo fallas y las seguirá habiendo, pero ojalá y la empresa tenga la suficiente humildad para aceptar esos errores y mejorar el trato, la calidad y el sabor de los alimentos que merecen nuestros niños.

La confianza de la sociedad en un programa tan generosos y altruista como "Alimentando para Aprender", depende en gran parte de que se atiendan esas quejas que tratan de descalificarse, pero la credibilidad y confianza en el gobierno dependerá ahora de que los contratos y sus condiciones se transparenten.

Y esto ya está en la cancha del gobernador Jaime Bonilla Valdez.

 

Email: [email protected]

twitter: @encuentro29

FB: Fernando Ruiz del Castillo

COMENTARIOS