Battle on middle east for Eagle Warriors

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Mientras que Morena y sus aliados siguen disfrutando la borrachera del triunfo electoral del pasado 2 de julio, la oposición rearma sus cuadros y se alista para la batalla del 2021 que le permita recuperar el mayor número de posiciones posibles y, de ser así, la gubernatura del Estado.

Dos factores les están ayudando: El deterioro gradual pero constante de las acciones de los nuevos gobiernos en todos sus niveles y la excesiva confianza del partido en el poder para mantener el apoyo ciudadano a través de becas y prebendas sociales gratuitas.

Pero si el Partido Acción Nacional y su aliado el Partido de la Revolución Democrática, creen que esos dos elementos le serán suficientes para regresar al Palacio de Gobierno, obtener la mayoría en el Congreso del Estado y las alcaldías locales, están equivocados.

No les alcanza, al menos de aquí al 2021.

Acción Nacional podría lograr el milagro de recuperar algunas posiciones importantes de aquí al 2024 si, y solo si, regresa a sus orígenes, sacudiéndose y ayudando a meter a la cárcel a dirigentes y exfuncionarios corruptos que tanto dañaron la imagen del blanquiazul,

Sin embargo, hasta ahora no vemos en Acción Nacional el menor interés por atender las demandas de justicia y acción penal en contra de quienes dejaron al Estado y los municipios sumidos en una de sus mayores crisis económicas.

 Al contrario, su silencio complaciente se suma a la inacción del partido en el poder que sigue sin cumplirle a los bajacalifornianos a quienes, a cambio de su voto les ofrecieron actuar "caiga quien caiga", en tanto los señalados siguen disfrutando de sus riquezas obtenidas, en su mayoría, de manera ilícita.

Lo que la dirigencia del PAN en Baja California a través de Enrique Méndez ha hecho hasta ahora, es seguir las regla marcadas por el librito y salir a los medios a cuestionar las acciones, equivocadas o no, populistas o no, dañinas o no, del Gobierno del Estado.

Más que responsable, se han convertido en una oposición reaccionaria, incapaz de generar propuestas sólidas e interesantes que muevan a los ciudadanos y despierten su interés por escucharlos de nuevo para apoyarlos y regresarlos al poder.

Los roles se han invertido y ello, al menos temporalmente, favorece al partido en el poder cuyos gobernantes siguen disfrutando de la borrachera del triunfo electoral y la expulsión, en consecuencia, del PAN de la gubernatura, la mayoría en el Congreso del Estado y las cinco alcaldías de Baja California.

Una borrachera que parece haberse prolongado demasiado y que no tarda en comenzar a cobrar los efectos y convertirse en una pavorosa cruda tipo de esas como cuando consumes alcohol en exceso y fumas como chacuaco hasta el amanecer.

Los resultados de la encuesta de la casa especializada Plural.mx del colega Lauro Ortiz, refleja que la ciudadanía no está satisfecha ni contenta con el trabajo de los cinco alcaldes morenistas, quienes son el primer contacto de la sociedad con la autoridad.
Cierto que son los primeros 100 días, pero no tienen mucho tiempo considerando que dentro de 16 meses se llevarán a cabo las elecciones y cuatro meses después, el cambio de gobierno.

Es hora de acabar con la parranda y comenzar a trabajar parejos porque el PAN  no descansa y va por todo.

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