Por Fernando Ruiz del Castillo

 

Cuando no hay nada que decir, lo mejor es quedarse callado, recomienda la prudencia.

[email protected] más [email protected], dice la jerga popular cuando hay quienes, de su boca solo salen una sarta de tonterías cuando pretenden arreglar una situación y, por el contrario, lo enredan más,

Algo así debieron haberle recomendado a la diputada Monserrat Caballero Ramírez, flamante coordinadora del Grupo Parlamentario de Morena en la XXIII Legislatura, quien ayer trató de justificar la negativa morenista a enviar un exhorto al presidente Andrés Manuel López Obrador para reducir los costos de energía eléctrica en Mexicali, propuesto por la panista Eva María Hernández.

Mediante un escueto boletín difundido por la oficina de Comunicación Social, la legisladora asegura que su bancada busca soluciones reales en beneficio de los bajacalifornianos, "no actos de protagonismo", afirmando que tanto el Congreso como el gobernador Jaime Bonilla ya van adelantados en ese proceso.

Por supuesto que es posible, pero no necesariamente creíble y mucho menos garantiza una certeza, cuando es simple retórica.

Papelito habla, diputada.

Lo cierto es que parece ser que tanto la respuesta como el boletín de marras, lo sacaron como as debajo de la manga para ganar la partida, justificar ante los bajacalifornianos su indigno comportamiento, explicar su sumisión ante la continuidad del indiferente centralismo.

Lo que la joven legisladora parece que no sabe, seguramente porque vive en Tijuana, que en Mexicali las estacione del tiempo no tienen palabra y no son como nos las enseñan en la escuela. Aquí el verano llega cuando se antoja y se va cuando le da la gana.

Pero por lo visto tampoco sabe que, oficialmente, la tarifa de verano comienza a aplicar a partir del 1 de mayo de cada año y que sus supuestas gestiones para su revisión, todavía no había una respuesta, cuando ya estamos en la tercera semana del mes.

Por lo visto no recuerda, o tampoco sabe, que las gestiones para la tarifa de verano debieron iniciarse desde la propuesta del presupuesto federal 2020, por allá desde noviembre pasado, y que por lo visto nadie lo tomó en cuenta porque todavía a fines de abril no se tenía el convenio entre el Gobierno Federal y el Gobierno del Estado.

Tal vez tampoco sepa que en Mexicali, han desfilado candidatos a la Presidencia de la República, a gobernadores, senadores de la república, diputados federales y locales, alcaldes y regidores que han prometido, campaña tras campaña, que su prioridad será conseguir tarifas justas para los mexicalenses.

Nadie lo ha hecho.

Cierto, se ha avanzado creando a través de diferentes gobiernos tarifas especiales, basándose en tablas de acuerdo con el rango de consumo.

Pero han sido solo aspirinas, para los cada vez más enfermos bolsillos de miles de familias mexicalenses, de todos los rangos sociales, que utilizan la energía eléctrica para refrigerar sus casas no como un lujo, sino por razones de salud y subsistencia.

Posiblemente tampoco le informaron a la coordinadora de Morena que cada año, en estas fechas, cientos de usuarios mexicalenses de la Comisión Federal de Electricidad, reciben cobros que rebasan por mucho sus posibilidades económicas y su capacidad de consumo. A eso, les llaman "recibos locos".

Eso sí, para justificar su "gestión social", la diputada presume que se consiguieron tarjetas de ahorro para pago de electricidad para familias pobres de Tijuana y Playas de Rosarito donde las temperaturas en el verano, excepcionalmente, superan los 30 grados.

Envalentonada, muy echada para adelante, la diputada morenista se avienta parte del slogan político de que "con acciones reales, se implementará la repartición de las tarjetas de ahorro para el pago de electricidad, a partir del próximo mes".

No diputada.

Los mexicalenses todos quieren respuestas de un Congreso y un gobierno que ofreció ser distinto a los corruptos del pasado. Quieren ver en los legisladores de la nueva mayoría verdaderos aliados, no más de lo mismo.

No nos venga ahora a decir que "ya estaban en pláticas" porque no se las vamos a creer.

 Este Congreso de mayoría morenista no quiso aprobar la propuesta de la diputada panista porque quieren demostrar su poder y de ninguna manera quieren recordarle al presidente López Obrador que, cuantas veces vino a Mexicali en sus múltiples campañas, ofreció bajar la luz.

Su servilismo y sumisión son un magnificado y multiplicado reflejo de lo que tanto criticaron y contra lo que tanto lucharon por llegar al poder.

Tampoco nos salga conque lo hacen pensando en los pobres, porque no es verdad.

Las acciones, omisiones y actuaciones de este congreso y en especial de su grupo parlamentario, no son distintas a las de otros grupos mayoritarios. Se hacen o se dejan de hacer pensando en el beneficio del partido y en lo individual.

Así que no nos vengan conque el pueblo, primero los pobres y los desprotegidos.

Salieron peor.

Por eso, cuando las justificaciones no alcanzan para explicar los errores, es mejor quedarse callado y aprender.

El silencio, enseña.

 

 

 

 

 

 

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