Samuel Valenzuela Ortega

La falta de credibilidad, el desengaño, la frustración y la decepción hacen crisis en gran parte del pueblo de México y no es para menos, luego de año y medio de metas, objetivos, compromisos y promesas, no solo incumplidas por la 4T, sino a contracorriente de lo que hicieron creer a la gente para conseguir su voto.

Obvio que el principal estafador y protagonista de esta faramalla instalada en Palacio Nacional es el presidente Andrés Manuel López Obrador, pero el resto de su gabinete aporta buena parte de esa monumental engañifa que perpetraron contra 30 millones que les creyeron y que ahora enfrentan un sombrío futuro junto al resto de los mexicanos.

Como decíamos, toda esa bola de incompetentes y corruptos, han puesto su parte para prospectar a un gobierno fallido y en ese paquete incluimos a esos improvisados que de la nada aparecieron como altos funcionarios federales en entidades federativas, que para no ir muy lejos, sirva de ejemplo el superdelegado en Sonora, Jorge Taddei Bringas o llegar puestos de representación popular caídos del cielo a retorcidos personajes al estilo de Wendy Briceño Zuloaga.

Pero no nos entretendremos con tan minúsculas güinas, ya que a fin de cuentas esas son minucias frente a los tres epidémicos virus que tienen a los mexicanos con el alma en un hilo: el coronavirus, el narcovirus y el econovirus, y en esos tres males, ninguno de los pronósticos triunfalistas al respecto de parte de la 4T han resultado certeros y la tendencia es para empeorar.

Luego del desatinado López Obrador, los principales protagonistas y factores que acrecientan la incredulidad y el desengaño popular, son el subsecretario de Salud, Hugo López Gatell y el Secretario de Seguridad Pública Federal, Alfonso Durazo Montaño, el primero en una escalada de pronósticos fallidos sobre la pandemia por pretender adaptar sus efectos a las necesidades presidenciales, y el segundo, ya en el oscuro callejón de la ineficaz y torpe estrategia para combatir la inseguridad.

Ambos han desparramado demagogias y populismos frente a problemáticas que están costando vidas y sus gestiones pueden medirse con la numeralia fatal que arroja la matanza entre bandas del narco y su confrontación con autoridades y la mortandad que está dejando el Covid-19 a causa de la tardía e improvisada estrategia para hacerle frente a la pandemia.

Hace un par de días escuchamos a Durazo Montaño hacer un resumen sobre la situación del rubro a su encargo y de plano resulta decepcionante su recurrencia a los números alegres y ajenos a la realidad y además, mantenerse en esa discordancia entre lo que ocurre y lo que el cree que no ocurre, al igual pues que López Gatell, que un día dice una cosa respecto al pico de la pandemia y al otro día dice otra cosa.

Por rumbos del econoviris esto está llegando a niveles de escándalo, con un López Obrador ocupado en filosofar sobre complejos paradigmas de la economía científica, en el marco de un chorizo amenazante que se basa en fantasías y elucubraciones personales que deberán darle forma matemáticos, economistas, sociólogos, antropólogos, entre otros especialistas, para dar forma a lo que llama un índice alternativo al Producto Interno Bruto para medir el crecimiento económico del país.

Quiere saber el PIB, pero además el bienestar, desigualdad y la felicidad del pueblo, sí, así como lo lee, cuando bien pudiera solicitar a esos matemáticos, antropólogos, economistas y sociólogos, a que le diseñaran estrategias para encontrar fórmulas que le permitan combatir la corrupción e influyentismo en su administración; detener el deterioro de PEMEX; reactivar la economía postpandemia; y sobre todo, que le enseñaran a sumar y multiplicar en lugar de restar y dividir.

A fin de cuentas, qué caso tiene realizar lo que anunció en la mañanera de este jueves, cuando al paso que va, ese grupo de notables no dispondrá de bases que les permitan desarrollar mecanismos para medir el crecimiento económico, porque tal crecimiento no existe y por lo que se ve, en el mediano y largo plazo no habrá.

Qué lamentable, que decepción el papelito que a diario se avienta un López Obrador gesticulante, disléxico, perturbado, disperso e incoherente en muchos tramos de su misa mañanera y todo lo anterior no está a discusión porque es a la vista de todos, y lo peor, que no haya nadie que vea por él y atienda el notable deterioro de su salud mental, que lo lleva a rediseñar al bote pronto la política petrolera de México, a partir de su razonamiento de que se deben reducir extracciones para reponer las reservas que se han agotado. Y así, todos los días sale con tonterías de esas.

Por lo demás, vaya contrastes que permite ver la pandemia por el Covid-19 que en Sonora registra su más alto nivel de contagio, ya que mientras en Hermosillo se presentan casos en áreas muy sensibles de la administración pública estatal, en Nogales, el alcalde Jesús Pujol organiza pachanga multitudinaria.

Del susto al alivio la información respecto a que amigo nuestro que presta sus servicios profesionales de fotografía en Comunicación Institucional del Gobierno del Estado, presentó cuadro bastante delicado a causa del contagio, del cual afortunadamente reportan que ya se encuentra mejor pero sigue hospitalizado.

Susto también por que en dicha área tenemos a muchas amistades y además, por la cotidiana interacción que dicho personal mantiene con el equipo de la gobernadora Claudia Pavlovich y con ella misma, quien como se sabe, ante la emergencia se ha mantenido en el trajín dada la actividad esencial que desempeña en favor de la salud y vida de los sonorenses.

Alivio porque al saberse de los achaques de nuestro compa, ella se sometió a la prueba y resultó negativa, en un contexto en que buena parte del personal de comunicación a cargo de Ivonne Andrade está atendiendo el protocolo que recomendó la Secretaría de Salud en cuanto a aislamiento, vigilancia, seguimiento y test de los contactos, que esperamos no pase a mayores, toda vez que sabemos de los estrictos filtros de sanidad en toda la estructura del ejecutivo.

Pero como dicen, hacer la chamba tiene sus riesgos y han que asumirlos, que ojalá el susto no pase a mayores como debiera ser el caso en otro poder del Estado, el Judicial, luego que conocido litigante falleciera a causa de ese malparido virus, obligando a reforzar medidas preventivas en el Supremo Tribunal de Justicia de la entidad.

El magistrado presidente Francisco Gutiérrez Rodríguez determinó que todo el personal que haya interactuado con el respetado abogado, incluidos guardias de seguridad privada, sean encuarentenados y sometidos a protocolos de seguimiento para su cuidado oportuno en caso de haber sido contagiados, además de llevar a cabo tareas de sanitización en las instalaciones, y especialmente atentos a las recomendaciones del Consejo Estatal de Salud.

Y así hay quienes por ignorancia, desdén por el virus, por mezquinos intereses políticos y los más pocos por legítima desesperación, exigen que el Poder Judicial lleve a cabo labores normales y es de esperarse que frente a los riesgos de las alrededor de dos mil personas que integran ese poder del Estado, no se atiendan presiones de ninguna especie, porque también están en riesgo los miles de usuarios que solicitan los servicios de la justicia estatal, y como bien se dice, la Justicia carece de sentido si quien la busca no está vivo para recibirla y tampoco está vivo quien debe de darla.

Así las cosas en Hermosillo, mientras que en Nogales, plaza donde a pesar de registrar acelerada escalada de contagios en los últimos días, todo indica que al alcalde Pujol le vale progenitora, ya que de acuerdo a denuncias públicas, organizó un buen pachangón en un espacio deportivo de dicha frontera con motivo del bautizo de bebé que procreó con la síndica Julia Patricia Angulo.

Nos cuentan que hubo muchos columpios y que elementos de la policía municipal protegieron la privacidad del sarao, que ya se sabrá el impacto que tenga dicha celebración en la numeralia del Covid-19 que se de a conocer en un plazo de entre 8 y 14 días.

Y este viernes hay sesión de la Comisión de Gobernación y Puntos Constitucionales en el Congreso del Estado, en donde los diputados Jesús Alonso Montes Piña, Norberto Ortega, Héctor Raúl Castelo, Gricelda Lorena Soto, Jesús Eduardo Urbina, María Dolores del Río, Jorge Villaescusa; Magdalena Uribe y Nitzia Gradías, darán trámite de dictamen a iniciativas de reforma electoral presentadas por los grupos parlamentarios del PRI, PAN, PES y Panal.

A ojo de buen cubero, el proyecto de reforma que conjunta el interés de las cuatro fuerzas políticas citadas, tiene visos de que superará ese retén a pesar de la timorata y pusilánime resistencia de MORENA, que como se observa, está en solitario frente a una iniciativa que debe cumplir con los procesos legislativos para culminar en lo que decida el pleno.

La reunión es a partir de las doce del mediodía y seguramente generará mucha expectación.

COMENTARIOS