Por Fernando RUIZ DEL CASTILLO

 

No es nada nuevo. Era de esperarse.

La resolución de la Suprema Corte de Justicia de la Nación en contra de la Ley Bonilla aceleró el proceso electoral en Baja California.

Y como en política no hay casualidades, las luchas de lodo en la que todo se vale, ya empezaron.

Interesados unos y orientados otros, van actuando de acuerdo con el librito.

La regla dice que hay que pegarle primero, con toda la fuerza, al que lleva buena ventaja en primer lugar.

Y hoy, a Marina del Pila Ávila Olmeda, alcaldesa de Mexicali, quien en las más recientes encuestas para medir la aprobación de los Presidentes Municipales aparece siempre en los primeros lugares, le está comenzando a llegar el podrido lodo enemigo.

Guste o no a muchos, pero Marina del Pilar, mantiene un buen ánimo entre los mexicalenses.

Cierto, no la conocen mucho en la Zona Costa, pero saben que es la alcaldesa de Mexicali, la capital del Estado. Si quiere ser, tendrá que estar también por allá.

Su juventud y frescura, su naturalidad y no menos inteligencia, la hacen un personaje muy competitivo para el próximo proceso electoral.

En contra tiene su poca experiencia política, lo que la vuelve vulnerable.

Tiene padrinazgos nacionales, como Mario Delgado, líder de la Cámara de Diputados y hombre cercano al presidente Andrés Manuel López Obrador.

Cercano al morenista se encuentra el diputado local, federal, Senador y candidato a la gubernatura del Estado por el Partido Revolucionario Institucional, Fernando Castro Trenti que, para esto de la política, sabe mover la bola.

A nivel local la rodea un equipo visible equilibrado, pero igual la mayoría con poca experiencia política lo que los obliga a hacer lo mismo, con los mismos. Del lado no visible, hay experiencia, conocimiento, capacidad económica, pero poco margen de maniobra.

Pero, si no están todos atentos, hasta al mejor cocinero se le queman los frijoles.

El tema del Covid 19 y sus mortíferos efectos en Mexicali, pueden ser aprovechados para lastimar la imagen de la joven alcaldesa.

El fuego amigo ha visto en este asunto un área de oportunidad que comenzaron a provecha resta semana cuando, desde Tijuana, el gobernador Jaime Bonilla y el secretario de Salud, Óscar Pérez Rico, advirtieron que mientras en la coqueta ciudad la mentada curva se está "aplanando" en Mexicali, los casos se han disparado.

¡Tómala!

Directo a la frente.

Lo peor es que, desafortunadamente para Marina, es verdad que en la capital del Estado los casos positivos y el número de muertos se han incrementado dramáticamente. Los hospitales se están saturando de manera acelerada y los respiradores artificiales comienzan a ocuparse.

Pero a Marina no le correspondió autorizar la reapertura de las empresas que semanas atrás habían sido consideradas "no esenciales". Marina no habló de "mesetas planas" ni fijó fechas para terminar con la "sana distancia". Tampoco recuerdo haberla escuchado hablar sobre que ya mero alcanzamos a "aplanar la curva".

Tampoco está en sus facultades adquirir equipo, contratar personal médico y enfermeras, ampliar hospitales, conseguir respiradores, cubrebocas, mascarillas.

No son sus facultades y eso lo sabemos.

Son del Estado. Economía y salud, para ser más claros. Mario Escobedo Carignan y Óscar Pérez Rico, para ponerles nombres y apellidos.

Hay que aceptar que Marina ha estirado la liga para mantener la solidaridad de restauranteros, propietarios de antros, bares y centros nocturnos. Los casinos, plazas comerciales y gimnasios permanecen cerrados. El servicio público se sigue brindado de manera rigurosa y el transporte público también ha contribuido sanitizando sus unidades.

¿Qué ha aumentado la movilidad en Mexicali? Por supuesto, pero casi podemos asegurar que son pocos los mexicalenses que lo han hecho por gusto. La mayoría ha salido a las calles porque se abrieron las maquiladoras junto con varias empresas que forman parte de la "cadena de producción" y tienen que ir a trabajar. Si no los despiden y ahora si que ni el gobierno los ayuda.

En ese esfuerzo municipal han comenzado a caer los primeros en el frente de batalla.

Esta semana dos elementos de la Dirección de Seguridad Pública Municipal perdieron la vida como consecuencias de la pandemia y al menos otros 80 están en calidad de sospechosos de contagio.

Por supuesto que los elementos policiacos tienen derecho a exigir mayores garantías y atención oportuna pues ya no son solo ellos, sino también sus familias las que están en peligro de contra este terrible virus.

Ese llamado tiene que ser escuchado por Marina que sabe bien que delegar una responsabilidad en la directora, María Elena Andrade, no significa desligarse de la suya propia.

Como primera autoridad en Mexicali debe atender ese llamado de angustia y dolor que lanzan los policías, SUS POLICÍAS. Son ellos quienes salen al frente en los terremotos, inundaciones, balaceras y ahora la pandemia.

La corporación toda, integrada por casi 2 mil elementos, que significan otras tantas familias y que multiplicadas pueden representar una suma importante para sus aspiraciones políticas, necesitad e su atención y su presencia.

Los policías están, justamente, dolidos y reclaman, también de manera justa, atención y solución a sus problemas.

Marina y sus asesores deben entender que lo que en algunos son problemas y dificultades, para otras son áreas de oportunidad que surgen precisamente en los momentos difíciles como el que ahora vivimos los mexicalenses, los bajacalifornianos, los mexicanos y el mundo en general.

 

COMENTARIOS