SSSSSSSS… Ayer por la mañana corrió como reguero de pólvora la noticia de que la Alcaldesa de Hermosillo, Célida López Cárdenas había señalado, palabras más, palabras menos, que el Gobierno del Estado le adeuda al Ayuntamiento de la capital, la friolera de 90 millones de pesos en impuestos prediales y agua potable, y que con ese dinero se podían hacer muchas cosas por la ciudad.

Se entiende que lo más urgente sería para pavimentar varias de la principales vialidades, o cuando menos "bachear" el doble de superficie de rodamiento.

La verdad es que las lluvias pasadas terminaron de descomponer el cuadro a la Alcaldesa en cuanto al estado que guardan las vialidades de Hermosillo; ha escuchado ya y seguro le desesperan, los lamentos ciudadanos ante la deteriorada carpeta  asfáltica de calles, avenidas y bulevares de la capital que está bajo su responsabilidad.

Pero Célida López sabe muy bien que los alcaldes de los siete u ocho principales municipios de Sonora, todos absolutamente todos, tuvieron este año problemas financieros ante las drásticas reducciones que impuso el gobierno de la Cuarta Transformación a partir del 1 de diciembre del 2018 en que llegaron a la silla presidencial; y que los van a seguir teniendo el año que entra.

Y sabe, al igual que sus compañeros de la Coalición Juntos Haremos Historia, que tienen las manos amarradas, o mejor dicho, amordazados para elevar su exigencia de que el Gobierno Federal se deje de tonterías y restablezca el orden y la armonía entre las necesidades que presentan las ciudades y el medio rural y el presupuesto mínimo que debe ejercerse para subsanar esos rezagos. Esa es su tragedia.

Lo decimos sin el ánimo de justificar su repentina reacción al cobrarle en público al Gobierno del Estado sobre los supuestos adeudos por impuesto predial y agua potable.

Y era lógico que en la misma mañana salieran a poner "los puntos sobre las íes" el Secretario de Hacienda, Raúl Navarro Gallegos y su Estado Mayor, integrado por Luis Iribe Murrieta, subsecretario de Ingresos; Daniel Galindo Ruiz, Tesorero del Estado y Gustavo Rodríguez Lozano, Subsecretario de Egresos, además de Sergio Avila Ceceña, titular de la Comisión Estatal del Agua y el titular de la SIDUR, Enrique Martínez Terrazas.

Se comentó por principio de cuentas que si bien es cierto que existe un adeudo de prediales por parte del Gobierno del Estado al Municipio, este monto no rebasaría los cinco millones de pesos correspondiente a este año, pues están cubiertos los pagos hasta el 2018.

 Y en cuanto al atraso por concepto de agua potable, sumaron y restaron y le mandaron decir a la Alcaldesa  que no hay tal adeudo y que, en todo caso, el H. Ayuntamiento de Hermosillo –a través de Aguah- le debe a la CEA alrededor de 30 millones de pesos por cargos del líquido que se extrae de la presa "El Novillo" y el consecuente consumo de energía eléctrica.

Aunque en todo momento dijeron los funcionarios estatales en estar dispuestos a recibir la documentación de cobranza respectiva, analizarla y de inmediato pagar los conceptos atrasados. Así de sencillo.

Pero, además, ante la queja de que Hermosillo no ha sido beneficiado con recursos estatales, también en ese punto la Alcaldesa Célida López no esperó mucho por la respuesta, pues le contestó Martínez Terrazas que en los cuatreo años de su gestión, ha sido siempre preocupación de la gobernadora Claudia Pavlovich hacer lo posible por mejorar la imagen de la capital del estado a través de obras de pavimentación, arreglo de vialidades, entre otros aspectos.

Mire Usted, como ya hemos visto hasta el cansancio, a la Gobernadora Claudia Pavlovich le ha tocado bailar con la más fea.

En sus primeros tres años se topó con la indiferencia y los obstáculos que le impuso Enrique Peña Nieto, circunstancia que no impidió que buscara siempre la mandataria sonorense acordar, negociar, gestionar, cabildear de manera incesante e incansable los recursos para cubrir las necesidades del estado. Tuvo la primera mitad de su sexenio cuesta arriba.

Y ahora con López Obrador, ni se diga. Fue un primer año por el que se pueden sacar las peores conclusiones.

Se avizoran los  tiempos más difíciles, ante la visión miope de un presidente que decidió descobijar al norte  para beneficiar al sur y de paso ganar votos en el 2021 y en el 2024. Digan lo que digan.

Casos muy distintos los de Guillermo Padrés, quien vivió una época de oro con Felipe Calderón y luego con Peña Nieto, gracias a la ventaja de que un presidente priista no se metía con un gobernador de oposición. EPN dejó hacer y deshacer al de Cananea y ahí están las consecuencias.

Antes de él, Eduardo Bours vivió una luna de miel con Vicente Fox la mitad de su sexenio y casi dos años en santa paz con Felipe Calderón, hasta que se le descompusieron las cosas en el 2008 , con los resultados ya conocidos.

Armando López Nogales no tuvo problemas ni con Ernesto Zedillo y mucho menos con Vicente Fox.

Es decir, la característica de Claudia Pavlovich ha sido la de tender puentes ante la adversidad y de seguro el mensaje de la Alcaldesa, que por cierto quedó anulado su posible efecto una vez aclarado el punto de que no tiene el sustento que aseguró Célida López, -o le aseguraron- podría servir de base para acercar a estas dos instancias de gobierno aún más, pues los tiempos que vienen son de calamidades casi bíblicas, en las que los alcaldes se verán obligados a elevar impuestos para mejorar su recaudación y poder cumplir sus promesas de campaña -al menos-, lo que seguro afectará sus aspiraciones y hasta podrían dañar sus trayectorias políticas hasta sacarlos de la jugada en el 2021.

A menos de que entre al rescate el Zar Anti Crimen, Alfonso Durazo Montaño y como buen aspirante a gobernar Sonora, empiece todo su poder e influencias para acarrear dinero para sus alcaldes de la coalición.

Y algo bueno que podría sacar de este affaire la Alcaldesa es enviar a la sociedad el mensaje de que si se animó a balconear y cobrarle al Gobierno del Estado agua y predial, ya puede jalar a cuentas hasta a los más pintados caciques chipocludos de la comarca, así como a muchos gañanes –no todos son, conste- del pretendido "Pueblo Bueno y Sabio (y Sufrido)" que adeudan miles de pesos en estos conceptos; pero eso sí, nunca sacrifican sus vicios para cumplir sus responsabilidades ciudadanas.

Duro con ellos, alcaldesa, no les tema.         

Pero, la conferencia de prensa de ayer sirvió también para que el equipo de expertos en finanzas explicara los detalles del Paquete Económico 2020 para Sonora; casi con peras y manzanas, expusieron los recortes que harán mucho más difícil el próximo año poder cumplir con las expectativas de construcción de obra pública, o por decirlo de manera precisa, impactan negativamente en todos los rubros.

Tanto la Ley de Ingresos, como el Presupuesto de Egresos para Sonora 2020 están diseñados con estricto apego  a los lineamientos de disciplina fiscal, racionalización del gasto, entre los que destacan la eliminación de los recursos destinados a servicios personales y demás elementos que convencen a cualquiera de que no existe una sola razón por la que el gobierno de Claudia Pavlovich se aleje de la ruta que ha seguido su administración en los últimos cuatro años.     

Y una vez más se expusieron los porqués del financiamiento por 1,300 millones de pesos solicitado por el Gobierno del Estado.

Se explicó que esos recursos se prevén para la obra educativa, de los cuales destacan 163 mdp para conclusiones de obras; 10 mdp de parte del Fondo de Desastres Naturales (Fonden), para atender afectaciones por las pasadas lluvias; 423 millones para obra nueva; 180 millones de pesos para el Teatro Sonora, y desde luego, el renglón prioritario la culminación del nuevo Hospital de Especialidades para lo cual se destinarían 500 millones de pesos.

Navarro Gallegos dijo que confía en que el PEE 2020 sea aprobado por el congreso local, pues ha mantenido diálogos con los coordinadores de las diferentes fracciones parlamentarias para disipar las dudas que pudieran surgir respecto a la propuesta de Iniciativa de Ley de Ingresos y Presupuesto de Egresos para 2020 presentada por el Ejecutivo del Estado.

Veremos si los cálculos del de Hacienda le resultan.

SSSSSSSS… Las cosas caen por su mismo peso, es la frase que se le puede atribuir a la negativa del presidente López a enfrentar al crimen organizado con balazos y no abrazos, como reza la deschavetada consigna de la Cuarta Transformación.

El pasado domingo, mientras se realizaba la marcha anti AMLO por las erráticas políticas de su gobierno en todos los campos, se dio a conocer la noticia de que en un operativo en el que también participaron elementos del Ejército, Policía Federal y Guardia Nacional, fueron detenidos varios "presuntos implicados" en las muertes violentas de tres mujeres y seis menores de edad de ñas familias LeBarón-Langford en Bavispe, Sonora el pasado 4 de noviembre.

La protesta anti AMLO derivó en apoyar la lucha que sostienen estas familias en contra del actual sistema de procuración de justicia mexicano, por la lentitud con que se llevan a cabo las investigaciones del caso.

Desde el pasado 8 de noviembre la FGR obtuvo de la Fiscalía de Sonora un desglose de las investigaciones de los homicidios y el pasado 26 de noviembre decidió atraer la investigación para continuar con las investigaciones de los homicidios.

Por otro lado,  Adrián LeBarón Soto informó que tras haberse reunido ayer lunes con el presidente, López Obrador se acordó una reunión el 2 o 3 de enero en Bavispe, Sonora, donde les darán a conocer los avances de la investigación en torno a los hechos donde murieron tres mujeres y seis niños indefensos pertenecientes a las familias LeBarón-Langford.

En la reunión de marras, las autoridades confirmaron a los LeBarón que cuentan con el video tomado por uno de los atacantes de las mujeres y niños indefensos y que en la  grabación se escucha la voz del jefe del grupo delictivo quien ordena que quemen la camioneta donde se encontraba Rhonita con sus cuatro hijos.

Pero, como Adrián Lebarón no es de los que se chupan el dedo, al término de la reunión con AMLO declaró que espera "que el presidente cumpla con su responsabilidad y encuentre y castigue a los asesinos de nuestra familia, hasta las últimas consecuencias; no sólo que nos presente a algunos sospechosos, sino que termine la investigación hasta saber quién y por qué ordenó el ataque".

Por lo pronto, los LeBarón estarán este martes en el Senado, donde los recibirán los legisladores encabezados por Emilio Álvarez de Icaza.

Por cierto, durante la marcha anti AMLO del pasado domingo, Adrián LeBarón fue entrevistado por los medios, ante los cuales se quejó amargamente de que el gobernador de Chihuahua, Javier Corral, aún no le da el pésame, mientras que para la mandataria sonorense Claudia  Pavlovich tuvo palabras de reconocimiento por haberle presentado sus condolencias de manera personal y dijo además que le había manifestado su impotencia y "le había hecho sentir que sí está cabrón el problema".

Sin duda, estilos diferentes de hacer gobierno los de ambos, el de la mandataria sonorense, cercano a la gente,  escuchando sus necesidades y apremios, preocupada por ser la intermediaria eficaz entre los problemas de su comunidad y la solución de los mismos. Claudia Pavlovich compartió con los LeBarón el dolor de perder a familiares, en especial mujeres y niños, incluyendo bebés.

El asesinato de los LeBarón-Langford a manos de la delincuencia organizada sacudió además al país entero ya la comunidad internacional y los únicos que minimizaron esa cobardía, fueron -y son- los de la Cuarta Transformación, cuya cabeza, López Obrador, ha llegado al extremo de  llamarles "vendepatrias" a quienes exigen justicia pronta en este caso. Inaudito.    

Pues menudo embrollo al que se encaminan las relaciones entre México y Estados Unidos porque, de ser esos "presuntos implicados" los culpables de los asesinatos, de seguro que los norteamericanos reclamarán que se los entreguen, a lo que por supuesto se negarán las autoridades mexicanas, para no sentar un precedente de ese tipo.

Y si no lo son, pues AMLO y su estructura de seguridad estarán en un verdadero aprieto.

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