Samuel Valenzuela Ortega

 Sin importar los escasos motivos para celebrar, de todas formas, el gobierno federal aplicó todo el poder financiero del estado para movilizar a miles de ciudadanos hasta El Zócalo, con el fin de elevar la autoestima y reforzar el perjudicado ego del presidente Andrés Manuel López Obrador.

Miren, el tabasqueño tendría que ser un retrasado mental si no se diera cuenta y reconociera en privado, lo que en público alardea como éxitos de su administración y que resume de forma insistente, como terapia de autoconvencimiento, con un "vamos bien, vamos muy bien".

Sabe qué se festejó en El Zócalo, inexplicable la perorata triunfalista de López Obrador e inquietante su insistencia en prospectar a un México fragmentado por el clasismo y apostarle a la confrontación y dominación absolutista, como condiciones para avanzar en la aplicación de un modelo de gobierno anacrónico que recoge lo peor del sistema político mexicano.

Estamos convencidos que López Obrador está consciente y reconoce en privado el fracaso de los principales ejes de su administración y que a un año de distancia y ante saldos tan negativos en prácticamente todos los órdenes, deberá hacer ajustes, pero mientras tanto preside una fiesta en medio del ambiente de funeral que se vive en todo el país y lanzando amenazas de que seguirá en el intento.

Hasta ofensivo para el imaginario popular sonorense debe ser el carísimo operativo de acarreo con el que MORENA llenó el Zócalo en la capital del país, mientras miles de familias padecen los efectos de las fuertes lluvias de la semana pasada, cuando en lugar de perder el tiempo y dinero en manifestaciones públicas de lambisconería hacia el poder presidencial de parte del morenismo regional, deberían de sumarse a las tareas de auxilio que encabeza la gobernadora Claudia Pavlovich en tantas comunidades afectadas por las inundaciones.

Intenso fin de semana tuvo la gobernadora Claudia Pavlovich en la supervisión directa de tareas de auxilio y en la definición de acciones con el fin de atenuar los efectos por el histórico incremento del caudal de ríos y arroyos y los extensos daños en la infraestructura urbana en la mayoría de los municipios de la entidad, por no decir en todos.

Por supuesto que el ambiente no es para fiestas, ya que el embate de la naturaleza de hace días se suma a condiciones adversas que hemos que tenido que enfrentar a lo largo de todo el año por la incompetencia de la 4T, pero que a fin de cuentas está en manos de la autoridad estatal atender, que a como están las cosas, poco o nada habrá que esperar de un gobierno federal mezquino, omiso y que en su selectiva solidaridad, Sonora no está en su radar.

Difícil situación enfrentan habitantes de municipios de la sierra baja y alta de Sonora, de las cuencas de los ríos Sonora y Yaqui, así como de la zona costera, cuya evaluación de daños está en proceso, pero que a ojo de buen cubero el saldo será muy costoso por la masiva destrucción de infraestructura pecuaria; pérdidas en cultivos; carreteras y puentes colapsados, vialidades urbanas en ruinas y demás.

Habrá qué ver cuánto tiempo se tarda la federación para realizar la declaratoria de emergencia solicitada por la gobernadora y lo que resulta más importante, a ver cuanto tiempo se llevan para liberar recursos que se supone están disponibles para atender situaciones de desastre, bolsa que no descarte usted se haya gastado para llevar a acarreados al Zócalo para aliviar el desastre presidencial.

Para atender la emergencia por las lluvias en Sonora, de destacar la eficaz capacidad operativa que desplegó el secretario de gobierno, Miguel Ernesto Pompa Corella y su equipo de trabajo, el titular de Seguridad, David Anaya Cooley, así como la certera actuación del titular de la Unidad Estatal de Protección Civil, Alberto Flores Chong, quien a través de las unidades municipales y coordinación con autoridades educativas, se tomaron medidas preventivas que evitaron mayores estropicios.

También llama la atención la participación en tareas de auxilio de brigadistas de la SEDESSON encabezadas por su titular, Manuel Puebla, hombro con hombro con su jefa la gobernadora, y no, es evidente que "El Potrillo", David, "El Beto" y Manuel, no se contentaron con dar instrucciones a través del tuiter a sus subalternos, si no que se aplicaron en el terreno de los hechos.

Muchos millones de pesos se necesitarán para reconstruir carreteras y puentes de la red caminera estatal y federal; de Moctezuma y comunidades de la sierra baja de la entidad, reportan que el caudal de los ríos se llevó potreros, equipamiento pecuario y hasta animales; en los valles agrícolas el torrente arrasó con diversos cultivos, además de cuantiosos daños en viviendas e infraestructura municipal.

En Hermosillo la situación es sumamente grave la condición de calles y vialidades, pero si sirve de consuelo, situación similar se padece en Guaymas, Ciudad Obregón, Nogales y demás, aunque existe la esperanza de que dadas las presuntas afinidades partidistas e ideológicas de alcaldesas y alcaldes, ahora sí las hagan valer ante el compañero que despacha en Palacio Nacional y así hagan buena aquella premisa cuando andaban en campaña, que en lo que va del año tal presunta cercanía ha servido para maldita la cosa.

Así las cosas que en lo inmediato y en lo local gravitan en la fiesta convocada por el presidente con motivo del primer aniversario de su gestión, sin que tengamos la menor idea de la "contra fiesta" que anunciaron toda una diversidad de organizaciones que comienzan a agruparse para oponerse de forma más articulada a las ocurrencias e incompetencias de la 4T.

En todo caso habría que definir cuáles son los motivos para celebrar por parte de López Obrador, aunque como por esos rumbos los valores están muy trastocados, a lo mejor andan felices porque a causa de la inacción del Estado, el saldo trágico a causa del narco ya supera los 30 mil muertos o festinen el ilegal nombramiento de Rosario Piedra Ibarra como presidenta de la Comisión Nacional de Derechos Humanos.

Desde esa perspectiva, tienen razón en convocar a una pachanga por las machincuepas que avalaron la extensión del mandato de Jaime Bonilla en la gubernatura de Baja California o los casi 140 muertos por el estallido de un ducto en Tlahuelilpan, que derivó en la fallida estrategia para combatir el huachicoleo, ese que a pesar de lo que se predique en las mañaneras, se ha intensificado.

No sería nada nuevo que el culiacanazo también sea motivo para que López Obrador eche las campanas al vuelo o bien, la masacre en Bavispe o también por la sumisión frente a EE.UU y con el uso de la Guardia Nacional, México se haya convertido en una estación migratoria o que Evo Morales reciba un asilo principesco luego de su fallido intento de eternizarse en la presidencia de Bolivia.

En todos esos motivos para festejar gravita el nulo crecimiento de la economía nacional; el desempleo que llega a cifras históricas, en el marco de un entorno pleno de incertidumbre que pega de forma directa a pequeñas y medianas empresas, así como a las clases medias ya afectadas por la ausencia de liquidez y contracción del gasto.

O a lo mejor les da motivos para pachanguear el sonoro fracaso del programa Jóvenes Construyendo el Futuro, que fondeado con más de 43 mil millones de pesos para este año, sólo ha generado ocupación a 12 mil ninis luego de disfrutar becas de tres mil 600 pesos mensuales, con denuncias de corrupción, tal como lo reconoció quien fuera titular de ese esperpento en Sonora, Guillermo Díaz.

Por cierto, para López Obrador también debe ser pretexto para una pachanga la crisis interna que vive el partido de su propiedad y donde se despliegan prácticas al más puro estilo del viejo priismo, lo cual no resulta extraño, ya que salvo alguna excepción, la nomenclatura cupular de MORENA proviene del segmento de ese PRI, que incluso ya ha sido superado por las nuevas generaciones de ese partido.

A fin de cuentas esta semana se prospecta bastante agitada toda vez que tenemos entendido que arranca el debate legislativo formal en torno al paquete económico del Estado y de los municipios para el año próximo, que si se impone la cordura y la responsabilidad social, diputadas y diputados deberán de sumarse a la propuesta de la administración estatal frente a las necesidades que se multiplicaron por los daños de las intensas lluvias de hace días y a los recortes del gasto federal.

Habrá que ver cuáles son las variantes que ofrecen los festivos morenistas que pastorea doña Titina Castro Valenzuela o el estudiado radicalismo de la representación del PAN coordinada por Gildardo Real Ramírez en torno a la propuesta del Estado, incluida la solicitud de endeudamiento para atender lo que no atenderá la Federación.

En ese complicado entorno, la gobernadora se da tiempo para todo, ya que además de atender a comunidades afectadas por las inundaciones, inauguró la primera pista sobre hielo instalada en el Parque Infantil, en una grata sorpresa de la directora del DIF, Karina Zárate Félix, que incluyó vestir de navidad a ese espacio de la niñez sonorense.

Ese tipo de instalación fue instalada en Hermosillo durante el padrecismo en la plaza Zaragoza y por lo que nos consta, las niñas y los niños no eran el objetivo y más bien era utilizada por jóvenes y adultos, lo cual ahora es la mejor distinción.

Por lo pronto, quien esté dispuesto a sufrir resbalones y sentones sobre gélida superficie o quieren que sus vástagos pasen momentos fantásticos, la pista de patinaje tiene una cuota de recuperación de 50 pesos, para ingresar a la pista por un espacio de 30 minutos, y estará disponible hasta el 5 de enero, con un horario de martes a sábado de 12:00 a 20:00 horas y domingo de 10:00 a 18:00 horas.

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