Con el estilo que le caracteriza, presumiendo lo que adolece, el candidato del Partido Revolucionario Institucional, Región Hipódromo, a la gubernatura de Baja California, Enrique Acosta Fregoso, se lanza contra quienes han criticado a sus actuales cómplices en la dirigencia estatal del tricolor encabezada por David Ruvalcaba Flores, y llama al Comité de Justicia del partido a aplicarles la cláusula de exclusión "por traidores".

La verborrea incontinente del abogado del Valle de Mexicali no es nueva, pero se acentúa cuando cada dos años se viven periodos de campaña electoral y sobre todo cuando él aparece como protagonista, como hoy es el caso.

Y claro que está en todo su derecho de convertirse en el Torquemada del PRI en Baja California y comenzara a pedir la horca a todos aquéllos quienes se atrevieron a usar sus lenguas viperinas para denostar, criticar, acusar y señalar los errores que tienen al PRI en la lona electoral.

Eso y más puede hacer. Que para eso es el "señor candidato".

Pero, le tengo noticias a Acosta Fregoso: Cuando se avisa, no hay traición.

Y son cientos, miles de priistas de Baja California que piensan igual y han repetido hasta la saciedad lo que los "traidores" señalados por Acosta Fregoso, han dicho: El PRI en Baja California está secuestrado por un grupo de ambiciosos que solo buscan su beneficio personal, alejándose de las bases, sus principios y su ideología, pero sumándose a las ordenanzas y caprichos del gobierno panista.

Si Enrique Acosta Fregoso insiste en su apasionado comentario, tal vez hasta se quede solo.

Bueno, no tan solo. Lo acompañarían los candidatos a diversos puestos de elección popular que en esta ocasión fueron seleccionados por Acosta Fregoso y que tienen una diputación plurinominal, como -Ruvalcaba Flores y Mayra Robles- o aparecen en el primer lugar en la lista de regidores de los cinco Ayuntamientos de Baja California…como su esposa Adriana López, por ejemplo.

Así que, si el candidato priista pide a Ruvalcaba que la Comisión de Justicia llame a cuentas a los "traidores" al PRI y los expulse de por vida, está en todo su derecho, porque además tiene todo el poder para hacerlo. Ruvalcaba es ahora su empleado y hará lo que le ordene.

Pero si el moderno Torquemada del PRI insiste en ir sobre quienes, según él, han traicionado al partido por denunciar el "agandalle", las evidentes maniobras fraudulentas en la elección interna para candidatos a Gobernador, alcaldes y diputados, con todo y sus "renuncias", tampoco debe olvidar que para tener la lengua larga hay que tener la cola corta.

Y que esto, apenas empieza.

 

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