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XXXIV aniversario de la Casa de la Cultura

Héctor Rodríguez Espinoza

Héctor Rodríguez Espinoza

Y es placentero, a pesar de la ingratitud que se siente por parte de las nuevas generaciones que nos gobiernan.

EVOCAR

Siempre es placentero evocar los buenos momentos en el ejercicio de una polifac√©tica profesi√≥n jur√≠dica, que me llev√≥ a incursionar en la entonces in√©dita carrera pol√≠tica cultural. Se trata de un Estado en el que, la cultura, se identificaba con nuestra barbarie por los primeros lugares nacionales en la carne asada m√°s grande del mundo (la maldici√≥n de Jos√© Vasconcelos), el fanatismo por el beisbol y el insaciable consumo de cerveza; y la esclavitud literaria del √ļltimo sitio en el h√°bito de la lectura y el oficio de escritura.

La Universidad de Sonora, desde su fundación en 1942 hasta mediados de los 50s, era una escuelota secundaria y preparatoria adscritas.

BREVES ANTECEDENTES

1950

Hasta entonces, la √ļnica actividad de esa √≠ndole eran las sesiones mensuales, de un pu√Īado de rom√°nticos, de la Sociedad Sonorense de Geograf√≠a y Estad√≠stica y las de la Corresponsal√≠a del Seminario de Cultura Mexicana, fundadas en 1956 por profesores de las escuelas secundaria y preparatoria de la Universidad de Sonora.

La escuela de derecho ten√≠a apenas tres a√Īos de fundada y ya ten√≠a la primera crisis de crecimiento, al irse a la UNAM 13 de sus alumnos 17 fundadores, por la falta de profesores para materias de 3¬į a√Īo en adelante y de una biblioteca digna, necesaria y suficiente, rompiendo el encanto de la luna de miel de su fundaci√≥n y con el rector Ing. Norberto Aguirre Palancares y con su director, Lic. Enrique E. Michel. (Mi libro Evocaciones de un Universitario, 2016)

A√ĎO 1960

La d√©cada de los sesenta transcurri√≥ sin nada digno de recordarse en este √°mbito. S√≥lo, intra muros de la Unison, la ense√Īanza y fines de cursos de m√ļsica pian√≠stica y coral de Emiliana de Zubeld√≠a, las giras de nuestra Banda de M√ļsica que dirigi√≥ el inolvidable Mayor Isauro E. S√°nchez P√©rez, las obras de teatro montadas por Alberto Estrella, las coreograf√≠as de la academia de danza de Martha Bracho en las ceremonias de graduaci√≥n y las exposiciones de fin de cursos de la academia de pintura, de los profesores espa√Īoles Higinio Blat y su esposa.

A√ĎO 1970

Ya en los 70s nos reun√≠amos en la oficina del Prof. Luis L√≥pez √Ālvarez.

Vivimos la crisis y ca√≠da del Gobernador Carlos A. Biebrich en octubre de 1973 y arribo del sustituto, Lic. Alejandro Carrillo Marcor, amigo personal del Prof. Luis L√≥pez √Ālvarez.

En una de las sesiones, Don Luis nos presentó la maqueta de lo que serían la Junta para el Progreso y Bienestar, de la que era su presidente y la de la Casa de la Cultura, proyecto modernista asignado al Arq. Horacio Rubio Salcido.

La construcción estuvo siempre muy cuestionada, por el sitio de su edificación, el lecho del Río Sonora aguas abajo de la Presa Abelardo L. Rodríguez, cuyas avenidas eran cíclicas inundando el área y por donde los geólogos ubicaban, desde el antiguo vivero, una derivación de la Falla de  Hermosillo.

Don Luis platicaba que, incluso, el Gobernador le había dicho "ni un ladrillo más a esa obra". Pero, terco, desobedeció y ordenó que siguiera.

Finalmente se concluy√≥ y fue inaugurada el √ļltimo d√≠a del mandato de Don Alejandro, 10 de octubre de 1979.

Para esto, durante la campa√Īa del gobernador electo, Dr. Sanuel Oca√Īa Garc√≠a, se realizaron entusiastas foros de consulta popular especializados sobre ‚Äďpor fin- un primer programa de cultura, en la sede de Fonapas, antiguo casino de Hermosillo, organizados por un dramaturgo y director teatral, yucateco, Jorge Esma Baz√°n. Como era lo indicado y m√©ritos en campa√Īa, los promotores de bellas artes (teatro, danza, pintura y literatura), encabezados por Esma, ocuparon el nuevo edificio, albergando adem√°s, desde entonces y hasta ahora, el Centro de Educaci√≥n Art√≠stica del INBA, de nivel bachillerato.

Por la majestuosidad del edificio, la novedad de los talleres y atención al históricamente olvidado sur de la ciudad, desde su apertura hasta abril de 1982, la Casa cumplía con su cometido.

La Casa fue sede y escenario de la exitosa IV Reuni√≥n de la Rep√ļblica, con la asistencia del Presidente Jos√© L√≥pez Portillo, su esposa, el gabinete y los mandatarios del pa√≠s.

Un acto solemne fue en el hoy desaparecido monumento a Venustiano Carranza, donde el orador fue el Senador nogalense Jorge D√≠az Serrano, ca√≠do despu√©s en desgracia, ¬°preso 5 a√Īos!, por ese hoyo negro de los errores en la pol√≠tica mexicana.¬†

Como conviv√≠an alumnos de distintas disciplinas y juguetonas hormonas art√≠sticas y su director fundador era un entusiasta y en√©rgico hombre de teatro ‚Äďdisciplina que naturalmente dominaba y prefer√≠a-, la inquietud e inconformidad gest√≥ un movimiento que se desbord√≥, hasta el l√≠mite de un plant√≥n de protesta frente a palacio de gobierno.

MI ARRIBO    

Mi gesti√≥n en esta entonces criticada, pero prometedora instituci√≥n -y hoy des dibujada- del gobierno, fue m√°s bien breve,¬† si acaso un a√Īo nueve meses.

Una vez egresado de la escuela de derecho (1966); litigar como pasante en Cajeme (1967-68); recibido de abogado (1968); laborar seis a√Īos en el Juzgado Primero de Distrito y en el Tribunal Colegiado de Circuito (hasta 1972); dirigir mi escuela de derecho (hasta 1977); laborar en el Tribunal Unitario del 5¬į Circuito (1981), en este a√Īo me invit√≥ el Lic. Mariano Carre√Īo Carl√≥n a colaborar en la sub delegaci√≥n del Instituto Nacional Indigenista y empaparme del indignante atraso econ√≥mico pero rico en sus culturas aut√≥ctonas, de P√°pagos, Seris, Yaquis, Mayos, Guarij√≠os y Pimas.

En abril de 1982 recib√≠ sospresivamente, del gobernador Samuel Oca√Īa Garc√≠a, la invitaci√≥n para hacerme cargo de la Coordinaci√≥n General de Cultura del Estado ‚Äďantecedente del Instituto Sonorense de Cultura- y de la Direcci√≥n de la Casa de la Cultura, en plenas crisis.

De all√≠ que la primera actividad fue una visita art√≠stica a las comunidades Seris Punta Chueca y Desemboque, que bien recuerda¬† la actriz Sonia Le√≥n y otra hasta la perdida comunidad Guarij√≠a de Mesa Colorada, que bien recuerda Mario Gavi√Īa.

Fui el primero en publicar, en El Imparcial (1980), la existencia de la perdida etnia de Guarij√≠os en la sierra alta de √Ālamos, frontera con Chihuahua, que aparec√≠an en un reporte del promotor agrario Ing. Arnulfo Villavicencio y cuyo primer antecedente era un estudio antropol√≥gico de Howard Scott Gentry, de 1935.¬†

Fue 1982 el a√Īo del estallido de la crisis econ√≥mica del pa√≠s, que contin√ļa sin tocar fondo cierto. (En agosto siguiente se decret√≥ aquel dr√°stico recorte del 8% del gasto p√ļblico federal, seguido por los gobiernos locales, con todas sus consecuencias).

Los organismos culturales cuya responsabilidad se me confiaba atravesaban, también, por su propia crisis económica y política, un pesado déficit y el crédito cerrado. Discordias entre antiguos directivos y el personal, los tenían enfermos.

Lo primero, gestionar y obtener del Ejecutivo, el pago de pasivos. Después, depuración cuantitativa y cualitativa del personal.

En el aspecto operativo, procedimos a embonar al subsector cultura en la subcomisión ad hoc del Comité de Planeación del Estado de Sonora COPLADES, para encauzar las acciones dentro del Plan de Desarrollo del Estado y eliminar improvisaciones y caprichos personales.

La clave era -y seguirá siendo siempre- la coordinación de esfuerzos y recursos materiales y humanos de todas aquellas entidades promotoras de cultura, de los tres órdenes de Gobierno.

Reforc√© la amistad personal con la Maestra Emiliana de Zubeld√≠a, quien adem√°s de sus "cuitas", una ocasi√≥n ‚Äďdurante una huelga de la Unison- me visit√≥ para pedirme apoyo para la presentaci√≥n de su disc√≠pulo, Pedro Vega Granillo, que result√≥ exitosa, en la Sala Manuel M. Ponce de Bellas Artes. Tambi√©n con Martha Bracho.

PROGRAMA CULTURAL DE LAS FRONTERAS

Huelga decir lo importante que son para el pa√≠s, en su identidad cultural, sus dos fronteras, sobre toda nuestra con el sur de los Estados Unidos. Por eso, en mayo de ese a√Īo se inici√≥, en ambas, el Programa Cultural de las Fronteras, de car√°cter presidencial y apoyado por dos notables talentos desde la esfera central: Jes√ļs Reyes Heroles y Juan Jos√© Bremer Martino.

Este programa permiti√≥ poner en pr√°ctica la conveniencia de la coordinaci√≥n, en aras de practicar la filosof√≠a del rescate, preservaci√≥n y difusi√≥n de la identidad nacional en los municipios de la l√≠nea fronteriza con la dominante macro cultura del norte del continente, los Estados Unidos. Nos cabe el orgullo de que el programa diera inicio en forma nacional, en Nogales, en diciembre de ese a√Īo. Para el a√Īo siguiente, lo extendimos a 29 municipios del Estado.

EVENTOS ART√ćSTICOS

Con el apoyo del INBA auspiciamos el Concurso Nacional de Novela Juan Rulfo, que gan√≥ el literato Arturo Azuela; recibimos eventos de primer nivel, como la √ďpera de Pek√≠n, la Orquesta Sinf√≥nica de la ciudad de M√©xico dirigida por Enrique Batiz, obras de la Compa√Ī√≠a Nacional de Teatro y el inolvidable concierto del cantautor uruguayo, Alfredo Zitarroza.

En la Galer√≠a montamos varias exposiciones pict√≥ricas, como la de los muralistas Teresa Mor√°n y Enrique Estrada; escult√≥rica, como la del profesor Francisco¬† Castillo Blanco; fotogr√°fica, como la de "El Hermosillo que se nos fue", de "Memo" Moreno, a quien¬† por cierto design√© como profesor de fotograf√≠a, que ense√Īa hasta la fecha.¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†

A√ĎO 1980

La Casa de la Cultura -sin que con ello quiera menospreciarla- fue entonces s√≥lo el asiento f√≠sico y el soporte humano de las tareas de coordinaci√≥n de actividades del Estado, m√°s all√° de sus paredes y de los l√≠mites de la ciudad de Hermosillo. Fue ese, siempre, una atingente exigencia del gobernador Oca√Īa: no dejar que las actividades educativas absorbentes de los talleres de la Casa de la Cultura, atraparan y atrofiaran la iniciativa de extender las acciones de gobierno al √°mbito estatal.

Designé entonces como mi asesor al maestro Amadeo Hernández Coronado (+) y Director de la Casa al Prof. Ernesto López Riesgo (+). Fue grata e inapreciable la fidelidad del primero.  

Llegó el destape del candidato del PRI al gobierno del estado, Ing. Rodolfo Félix Valdez, con ello una desbandada de quienes deseaban seguir en el presupuesto cultural, olvidando gratitudes y lealtades…

¬ŅPENDIENTES?

- La terminaci√≥n del teatro de la Casa, de alt√≠simo presupuesto, pues con su original edificaci√≥n, s√≥lo se hab√≠an¬† dejado sus cimientos. Recuerdo que en la negociaci√≥n del presupuesto para 1985 con el gobernador Oca√Īa, como testigo el celoso Secretario de Planeaci√≥n, Lic. Marco Antonio Cubillas. Cre√≠ que los convencer√≠a con mi¬† pregunta: "Se√Īor gobernador, ¬Ņheredar√° usted s√≥lo los cimientos". No los convenc√≠. ¬ŅPresupuesto? mata ideales.

Su terminaci√≥n debemos abon√°rsele a la despu√©s directora, Lic. Obdulia Pallanez, quien adem√°s de basificar con justicia al personal administrativo, hizo una colecta p√ļblica pasa donar las butacas del recinto. Hoy es un buen teatro.

- So√Ī√© con formar una orquesta sinf√≥nica. No era su tiempo. Se hizo realidad con una incipiente orquesta juvenil y despu√©s la actual Filarm√≥nica, con el gobernador Eduardo Bours (2003-2009), logro art√≠stico que palidece, por la tragedia de la guarder√≠a ABC. (Por cierto, ¬Ņcensurada? en la plataforma Memoria y Verdad, donde est√°n disponibles m√°s de mil documentos de los casos de violaciones a derechos humanos de Acteal, Aguas Blancas, Apatzingan, Atenco, Ayotzinapa, Cadereyta, Campo Algodonero, Guerra Sucia, Halconazo,¬† San Fernando, Tlatelolco y Tlatlaya.)¬†¬†¬†¬†¬†

¬ŅSATISFACCIONES?

A√ļn con un siempre muy limitado presupuesto, haber tenido la oportunidad de colaborar en la dif√≠cil √©poca de despegue del quehacer cultural del Gobierno.

Haber abierto las pesadas puertas de las Secretarías de Programación y Presupuesto y de Planeación y Desarrollo y obtener, para siempre, una clave presupuestal del programa cultural; y luchar contra los tecnócratas a ultranza que suelen ver, en el gasto de la cultura, una inversión ociosa, "porque no produce nada".

Haber sembrado, en muchos municipios, la semilla de la tarea cultural. Hoy existen, en varios de ellos, salas y Casas de Cultura, murales, monumentos, bibliotecas p√ļblicas, museos y algunos otros espacios culturales para el pueblo. Va un

RECUENTO:

- Plan de Actividades Culturales de Apoyo a la Educación Primaria, PACAEP.

- Creación del Instituto de Crédito Educativo.

- Creación de la Secretaría de Fomento Educativo y Cultura.

- Creación del Centro de Estudios Superiores del Estado CESUES, hoy UES.

- Creación de El Colegio de Sonora.

- Creación del Sistema Estatal de Bibliotecas.

- Restauración de Edificios Históricos:

* Antigua C√°rcel Municipal, actual museo de la lucha obrera en Cananea;

* Antigua Escuela Secundaria, actual Casa de la Cultura en Arizpe;

* Antigua Casa  de la familia de Alfonso P. García, actual sede de Radio Sonora y de El Colegio de Sonora, en Hermosillo;

*Antigua Casa de la Familia Uruchurtu, actual sede de la Sociedad  Sonorense de Historia, en Hermosillo;

* Antigua  Penitenciaría General del Estado, actual Museo de Sonora, en Hermosillo;

* C√°rcel P√ļblica Municipal de Guaymas;

* Antigua casa de la familia de Alfonso Bley, en el actual Museo Costumbrista de Sonora, en √Ālamos;

* Antiguo Edificio Soto, actual sede de oficinas de la PGJ del Gobierno del Estado, en Hermosillo

* Antiguo Cuartel del 14, actuales oficinas de la Secretaría de Educación y Cultura, en Hermosillo.

- Sistema Estatal de Museos: Museo de los Yaquis, en Cajeme; Museo de los Seris, en Bahía de Kino; Museo del Transporte, en Navojoa, Sonora.

- Mural sobre la Historia de Sonora, de Enrique Estrada, Teresa Morán y Héctor Martínez Arteche, Palacio de Gobierno del Estado, en Hermosillo.

- Catalogación de los monumentos históricos y artísticos del Estado.

- Centro Ecológico de Sonora, en Hermosillo.

- Sistema Estatal de Archivos Históricos de los Municipios del Estado, el Archivo y Biblioteca Central y el Archivo Plutarco Elías Calles y Fernando Torre Blanca, en México, D.F.

- Investigación y publicación de la Historia General de Sonora, en cinco Tomos.

- Investigación y confección de Monografías Históricas Municipales y de las comunidades yaquis, del Estado.

- Creaci√≥n de la Banda de M√ļsica del Estado.

- Fondo para el desarrollo de la m√ļsica popular de Sonora.

- Creación de la Dirección General de Radio y Televisión DIRTE, de Radio Sonora y adquisición del Canal 6 de Televisión.

- Fondo Editorial del Gobierno del Estado y publicación de 46 títulos.

- Grabaci√≥n de ¬†8 discos de m√ļsica sonorense por la Banda de M√ļsica del Estado.

- La ejecución del Programa Cultural de las Fronteras.

- La descentralización de los bienes y servicios culturales a los municipios.

- Fundación de la Universidad de la Sierra.

- La coordinaci√≥n de la Jornada por la Patria, desfile de los s√≠mbolos nacionales ‚Äďoriginal de la Constituci√≥n Pol√≠tica de 1917, la Campana de Dolores y la Bandera Nacional-, con¬† motivo del 75¬į Aniversario de la Carta Magna de Quer√©taro, por toda la geograf√≠a del Estado, de Estaci√≥n Don hasta San Luis R√≠o Colorado.

LA JORNADA POR LA PATRIA

¬ŅC√≥mo no recordar el contingente, civil y militar que el gobernador Oca√Īa, por conducto del secretario de gobierno, Lic. Carlos G√°mez Fimbres, se me encomend√≥ coordinar: la Banda de M√ļsica del Estado, el agrupamiento de honores de la IV Zona militar, el maestro de ceremonias Lic. Roberto Rodr√≠guez Ojeda (+), el fot√≥grafo Guillermo "Memo" Moreno y todos los reporteros de los medios?

Tambi√©n cada una de las estancias, con vallas de miles de ni√Īos y j√≥venes alumnos y profesores, solemnes ceremonias de abanderamiento, discursos oficiales y pernoctas, en Etchojoa, Navojoa, Cd. Obreg√≥n, V√≠cam Pueblo, Empalme, Guaymas, Hermosillo, Santana, Magdalena, Imuris, Cananea, Altar, Pitiquito, Nogales y San Luis R√≠o Colorado.

La Secretaría de Gobernación la calificó como la más exitosa hasta entonces.

¬Ņ√öLTIMAS REFLEXIONES?

Insistir en que el √ļnico modo de ejecutar un plan de desarrollo cultural para el Estado, desde el Gobierno, si se quiere tener √©xito y eficacia en las actividades de esta √≠ndole, es la conjugaci√≥n de elementos sine qua non:

a) La coordinaci√≥n, la suma de esfuerzos. En Sonora no se puede hablar de un programa de desarrollo cultural del Gobierno del Estado, sin multiplicar esfuerzos con las m√°s importantes entidades que tienen, en el fondo, los mismos objetivos: La Universidad de Sonora (2,000 profesores y 32,000 alumnos); las dem√°s instituciones de educaci√≥n superior, p√ļblicas y privadas; autoridades municipales; ISEA, INI, INAH, Direcci√≥n de Culturas Populares, ISSSTE, ISSSTESON e IMSS y otras,

b) Involucrar al magisterio. Es todo un ejército promotor cultural de reserva;

c) Contar con los medios masivos de comunicación social; y

d) Involucrar a los sectores social y privado. La dispersión y competencia en la ejecución de los mismos proyectos, corre el riesgo de quedarse en la efímera realización de eventos que alivian momentáneamente, pero no curan, uno de los más graves padecimientos del cuerpo social de Sonora: la falta de cultivo de sus tremendas potenciales espirituales.

LIBRO TESTIMONIAL

En una cena casual con el Gobernador Oca√Īa, a pocos meses del fin de su mandato,¬† me indic√≥ que hiciera un programa de TV en el que divulgara todo lo que se hab√≠a logrado. En una servilleta estuvo escribiendo cada uno de ellos, misma que me sirvi√≥ de gui√≥n para grabarlo, con el auxilio t√©cnico de Franco Becerra en DIRTE.

Pero me pareció demasiado efímero dicho programa de muy limitada video audiencia. Amante, como soy, de plasmar por escrito lo digno de conservarse, concebí escribir toda una Memoria, una huella escrita, con el documento jurídico de cada acción e ilustrándolas.

Le encomendé a "Memo" Moreno las fotografías artísticas muy ilustrativas. Recién salido de la imprenta, di a luz La Cultura en Sonora, le entregué el primer ejemplar a Don Samuel en el pasillo de la planta alta del palacio, lo ojeó y hojeó unos minutos y, con su sequedad de buen hijo de Arivechi, me dijo: "¡Valió la pena, Licenciado!".

De edici√≥n limitada y agotada, el libro fue obsequiado a los asistentes a su √ļltimo informe de gobierno.

Alg√ļn d√≠a deber√° de ser revalorado.¬†¬†¬†¬†

(Fuente: La Cultura en Sonora, Héctor Rodríguez Espinoza, ed. del Gobierno del Estado, 1985.)


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