¿A qué juegan los bomberos?

Por: Redacción / sonorahoy.com Día de publicación: 2017-04-21 /


Nido de víboras SSSSSSSS… En el caso de los Bomberos de Hermosillo,  lamentablemente sucedió lo que  ya se venía venir y tiene toda la  lógica del mundo: Estiró tanto la liga el grupito manipulado por Jesús Díaz Ruelas, que ya prácticamente el Gobierno Municipal, en voz del Secretario Jorge Suilo Orozco, está  retirando la propuesta del 15.5 por ciento de aumento directo al salario base, por encima del 4.2 por ciento otorgado por Ley a todo el personal en este 2017. 

Es decir, el Ayuntamiento se ve obligado a retomar la propuesta  original, porque ya claramente les dijo que “si ahora están reclamando el cumplimiento de los compromisos que hizo el Presidente Municipal el pasado 23 de marzo, entonces los cumplimos”.

¿Cuáles eran? En principio, 28 plazas nuevas  y 33 nivelaciones de sueldos. No más.

Lo que está obligando al Ayuntamiento a deshacer los acuerdos logrados es que ayer de plano, durante la manifestación que  hicieron los bomberos desde su Cuartel General hasta el Palacio Municipal, “se pasó de tueste” el tragahumo caponero Jesús Díaz Ruelas, al decir  que “el Presidente ha incumplido con los acuerdos originales” cuando la  realidad es que, si no se han cumplido, -como lo dijo Suilo Orozco en su conferencia-, es porque ellos cambiaron las propuestas iniciales al pedir que en lugar de 28 plazas nuevas, “mejor les dieran nomás 14 y el dinero de las otras 14 se les repartiera en sueldos”. 

Pero cuando el Ayuntamiento accedió a cumplir con esta modificación, entonces dijeron que “siempre no; que mejor se fuera todo a sueldos”, lo que significa que quieren… ¡¡¡ Tres mil pesos libres de aumento, o nada!!!

¿Qué diablos pretenden realmente los negociadores de los bomberos con estos virajes en las negociaciones?

Haciendo un poco de historia, resulta que nuestros heroicos bomberos, los de la capital de Sonora, pues, no gana una bicoca. Por supuesto que no. 

De acuerdo a los datos que arroja la nómina del Ayuntamiento de Hermosillo, estos señores perciben como sueldo  base 10,200 pesos, más un bono mensual de 1,500 pesos y el pago de sus horas-extra que son prácticamente fijas, porque tienen un mínimo establecido que funciona como compensación, y que oscila entre los dos y los seis  mil pesos. Y estamos hablando de los bomberos de la tropa, los sin galones que los distingan.

Váyale metiendo pluma, lector.  

Así que las percepciones de un  90 por ciento de los  esforzados tragahumos andan entre los 15, 500 y los 22 mil pesos al mes, dependiendo de cada caso en particular; pero en ese rango se sitúan todos.

Porque los maquinistas y coordinadores ganan más, pues sus percepciones oscilan entre los 22 mil y los 28 mil pesos, y en ocasiones llegan a percibir hasta 35 mil por el pagos de operativos especiales.

Además de recibir un pago bastante más que decoroso, lo cual no se les está regateando, pues nuestros bomberos se lo merecen,  no pagan  el impuesto predial ni el consumo de agua potable, pues estas exenciones están estipuladas como parte de sus beneficios, entre las que hay que contar las becas para sus hijos.

Para acabar pronto, los Bomberos de Hermosillo ganan lo mismo en promedio, que sus homólogos de Guadalajara, Jalisco, la segunda ciudad más importante de México. Así como lo lee. 

Entonces, no se entiende qué es lo que quieren esos payasos con uniforme de bombero que mantienen el plantón enfrente del Palacio Municipal, comandados por Jesús Díaz Ruelas.

Y peor con la marcha de ayer, que para lo único que sirvió fue para que se desbocara el mentado Díaz Ruelas y saliera con su estupidez de que “el Ayuntamiento no ha cumplido con sus compromisos originales”.

Aunque no hay que ser adivino para advertir que Jesús Díaz tiene profundos nexos con el PAN y que este partido está detrás del movimiento de los bomberos, como lo ha estado y estará en cada frente que pueda, para tratar de abrirle un boquete a la administración del “Maloro” Acosta, lo que no han podido lograr hasta hoy los panistas.

De hecho, en las pasadas administraciones Díaz Ruelas, sin ser la cabeza visible, fue siempre el factor decisivo en las negociaciones entre el Ayuntamiento y esa corporación de tragahumos. Y  continúa siéndolo, por lo que se ve.

Pero quizá Jesús Díaz Ruelas ha llegado muy lejos y con la resolución que seguro tomará el Ayuntamiento de un momento a otro, de regresar al compromiso original para demostrarles a los bomberos que SÍ SE LES CUMPLE, los que saldrán afectados serán todos ellos sin excepción, empezando por los que tienen ya más de 25 años trabajando y, obvio, ante la cercanía de su jubilación,  sí les conviene aceptar la última oferta que les hizo el Ayuntamiento, consistente en el 15.5 por ciento de incremento directo al salario base lo cual, sumado al 4.2 por ciento de aumento otorgado en este 2017 al resto del personal, arroja un 19.7 de aumento global directo, cantidad que no ha conseguido nadie en la historia de la corporación.

Al rechazar estos acuerdos, con fines políticos oscuros y perversos, Díaz Ruelas está a punto de echar a la basura este importantísimo logro de los Bomberos de Hermosillo.

Es decir, al más puro estilo de la casa, los panistas echan por delante a los ingenuos como borregos al sacrificio, para conseguir sus fines políticos.

No debe pues, parecernos extraña e inexplicable estas decisiones torpes de parte del “líder bombero”, porque como se sabe de sobra, éste no es más que otro monigote de Ramón Díaz Beltrán, cabeza del panismo en Hermosillo, encargado de operar las instrucciones de la dirigencia estatal que llegan desde el CEN del PAN, convertido ya esto en un sonsonete ya muy choteado.  

A ver cuánto tiempo más aguanta el resto de los bomberos de que  Díaz Ruelas no les tome en cuenta su opinión y que se haya dedicado solo a rechazar una y otra vez las ofertas del Gobierno Municipal a título personal, sin socializar nada con los bomberos, ignorando de la manera más egoísta a los de mayor antigüedad, quienes son los que podían haber  visto un aumento de  casi 20 por ciento este año, y con eso mejorar sus condiciones de  pensiones  o jubilaciones próximas.

Ahora se quedarán sin nada por el capricho y compromisos políticos de Díaz Ruelas con el PAN. Felicidades a los Bomberos de Hermosillo por el líder que tienen. 

SSSSSSSS… Por cierto, hay declaraciones de Díaz Ruelas adulando al ex alcalde Alejandro López Caballero, “porque él sí dignificó el sueldo de los bomberos en su mandato”. 

No se trata de criticarlo por los elogios al antecesor del “Maloro”,  -es libre de venerar a quien se le plazca-, sino que entonces, ¿Tenían o no un sueldo digno los bomberos? 

Porque si lo tenían ¿En tan sólo 18 meses sus percepciones se  vinieron abajo? Incongruente.

Y si NO lo tenían, ¿Entonces cuál es el sentido de su vociferación?

Ahí está una prueba más de que este mequetrefe es un peón del panismo y ese es el fondo de su cerrazón al diálogo y la negociación seria, entre adultos, no para conducirse como todo un  tonto roque.

En fin, como en el juego de “Serpientes y Escaleras”, los Bomberos de Hermosillo caen hasta la posición inicial y por lo que se ve, hasta ahí llegaron por el mal dirigente que tienen. Lástima.

SSSSSSSS… Ojalá que no se vaya a ofrecer el concurso de los esforzados tragahumos y se le ocurra a ese panista Díaz Ruelas de ordenar se deje al descubierto algún flanco en lo que se refiere a la responsabilidad que les atañe a los bomberos, porque entonces sí va a tener que llamar al despacho de Antonio Lozano Gracia, el mismo que está defendiendo al ratero ex gobernador Guillermo Padrés, para que lo saque del problemón en que se va a meter.

Así como lo hicieron con las dos mujeres de la PEI involucradas en la tortura contra Gisela Peraza, la ex sirvienta de la familia Padrés Dagnino, una de las investigaciones más  fuertes que se siguen en contra del ex mandatario.

Y decimos que ojalá no se vaya a ofrecer la intervención de los bomberos y no estén a la mano por aquello de que los traen bien manipulados, porque no deja de  llamar la atención el nuevo repunte de incendios por varios rumbos de  la ciudad.

Si Usted mal no recuerda, a inicios del año pasado se suscitaron numerosos incendios y hubo días en que “casualmente” hasta seis   aparecieron de manera simultánea, lo que hizo sospechar que “la mano del hombre” no era otra que la mano “azulada” del hombre la que estaba relacionada con estos hechos.

Y esto no quedó en simple sospecha, pues se pudo confirmar con el testimonio de una persona en situación de calle, la cual dijo a la policía que le habían ordenado encender fuego en uno de esos puntos aunque obvio, no dijo quién se lo ordenó, ni qué le darían a  cambio. Y al día siguiente negó todo. 

Y volviendo al bombero caponero, aquí sí que cabe aquello de que “quien con fuego juega, a quemarse se arriesga”; y eso va para todo aquél que le quede el chaleco, -que son unos cuantos-, todos bien identificados (y documentados).

Gran similitud entre los casos de Jesús Díaz Ruelas y Eleuterio  “Cachi!” López, éste último con un amparo en la bolsa, temeroso de que de un momento a otro lo “pepene” la Fiscalía General de Sonora, por llevar las cosas al extremo como se lo ordenaron desde el PAN.

Le serviría mucho que se vea en ese espejo Díaz Ruelas, para que  no le busque tres pies al gato ni los que están detrás de él




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