MAQUIAVELO

 

 

Sin duda alguna, alguien podrá decidir cuándo iniciar una guerra, pero una vez comenzada nadie tendrá la capacidad para asegurar cuándo terminarla.

La frase de Maquiavelo, debería ser una motivo para que el presidente Felipe Calderón analizara de una vez por todas cuándo terminará con su belicoso discurso y su soberbia e intransigente actuación.

Su actuación ante el cuestionamiento de Tonatiuh Moreno, estudiante de la Maestría en Comunicación de la Ciencia y la Cultura del Iteso, durante el anuncio de Ciudad Creativa Digital el pasado lunes en la capital del país, nos muestra claramente que el Presidente Calderón no pretende cambiar su “estrategia”.

Y lo único que Tonatiuh hizo fue preguntarle lo que millones de mexicanos se preguntan día con día.

¿Cuándo se acaba la guerra?

Lejos de responder, Calderón repitió su perorata tradicional de que su gobierno limpiará al país de ese cáncer y que esto y que lo otro.

Pero saben que?

Tengo la impresión de que el Presidente de la República no tiene la respuesta.

Calderón no respondió a Tonatiuh, no porque no haya querido, sino porque no supo para cuándo acabará esta guerra que ha dejado ya más de 60 mil muertos en el país.

La frase de Maquiavelo pues, toma ahora mayor relevancia y nos advierte lo que todavía nos espera cuando vemos que Calderón, en su soberbia, no admite su fallida estrategia, si es que así se le puede llamar.

Calderón no sabe, ni idea tiene, cuando finalizará la guerra.

Por eso no responde.